Frigiliana lleva décadas atrayendo a artistas, y no es casual: la luz de la Axarquía, el blanco de las fachadas y el paisaje entre la sierra y la costa ofrecen un click material visual difícil de igualar. Visitar una galería en un pueblo así es una
Frigiliana lleva décadas atrayendo a artistas, y no es casual: la luz de la Axarquía, el blanco de las fachadas y el paisaje entre la sierra y la costa ofrecen un click material visual difícil de igualar. Visitar una galería en un pueblo así es una